
Estudiantes de la carrera de Derecho Chillán, participaron en una capacitación impartida por Cristian Rozas Dockendorff, jefe de la Unidad de Estudios de la Defensoría Penal Pública de Ñuble, instancia en la que conocieron las últimas modificaciones legales en materia procesal penal y sus implicancias prácticas para el ejercicio de la defensa.
La actividad se desarrolló en el marco del convenio de colaboración suscrito entre la carrera de Derecho Campus Chillán y la Defensoría Regional, que contempla, entre sus objetivos, facilitar el uso de las instalaciones universitarias, particularmente la Sala de Litigación, para la realización de capacitaciones y encuentros dirigidos a los equipos de la institución.
En este contexto, la participación de estudiantes en estas instancias permite ampliar los alcances del convenio y fortalecer su formación mediante experiencias de aprendizaje vinculadas directamente con el ejercicio profesional. La capacitación propició un espacio de diálogo cercano con los defensores penales públicos, quienes compartieron conocimientos y experiencias sobre la aplicación de las recientes modificaciones normativas. Al término de la exposición, las y los estudiantes pudieron formular preguntas y profundizar en los contenidos abordados.
La jefa de carrera de Derecho Campus Chillán, Teresa Sanhueza Paredes, destacó el valor formativo de esta iniciativa, especialmente por la posibilidad de acercar a las y los estudiantes a quienes ejercen diariamente la defensa de personas imputadas en procesos penales. Asimismo, relevó que estas actividades continuarán desarrollándose en el marco del convenio, de manera que cada vez que la Defensoría Penal Pública utilice las dependencias universitarias para sus jornadas de capacitación, las y los estudiantes puedan tener la oportunidad de participar.
La académica también valoró el vínculo entre ambas instituciones y la presencia de profesionales de la Defensoría Penal Pública que fueron estudiantes de la propia carrera, lo que evidencia la conexión entre la formación universitaria y el desempeño profesional de sus egresados.
Desde la perspectiva estudiantil, la experiencia fue evaluada positivamente. Jazmín Fuenzalida señaló que la actividad fue una instancia “sumamente valiosa y enriquecedora”, destacando que permitió abordar las recientes modificaciones del Código Procesal Penal y sus consecuencias prácticas. Además, subrayó que estos espacios son fundamentales para conectar los conocimientos teóricos con los desafíos reales del sistema de justicia penal y la labor de la defensa.
Por su parte, Antonia Pastén destacó que la capacitación permitió comprender de manera más concreta la aplicación del Derecho Procesal Penal, especialmente la importancia de determinadas normas durante la investigación y en el ejercicio del rol de la defensa. A su juicio, este tipo de experiencias contribuye a relacionar los contenidos aprendidos durante la carrera con situaciones propias del ejercicio profesional y a comprender mejor los desafíos que enfrentarán en el futuro.
La iniciativa constituye una oportunidad para fortalecer la formación práctica de las y los futuros abogados, promoviendo el contacto directo con instituciones del sistema de justicia y con profesionales que desempeñan un papel fundamental en la protección de los derechos de las personas.

